lunes, 30 de agosto de 2010

Hay momentos en que...
me siento caminando sobre una tabla, al costado de un barco, en la que arrojan personas al mar.
Paso a paso, estoy cada vez más cerca de caer, y aunque al otro lado no hay nadie apuntandome con una espada para que avance, una especie de fuerza mueve mis pies, como en un trance, cada vez más...y más cerca del borde. Caer ya parece inminente.
Doy vuelta la cabeza, y el camino de vuelta se ve tan facil. Yo puedo caminar hacia el otro lado! Yo voy a caminar de vuelta! Yo no voy a caer! y cuando giro otra vez la cabeza me doy cuenta que mis pies han seguido avanzando por si mismos, y estoy parado al borde de la tabla, sintiendo el vertigo de no saber como caminar en una dirección distinta.

No hay comentarios: