Pregunté porque le decían la tierra de los sueños, y me dijeron que ahí arriba, todos eran lo que querían y no podían ser; que no importaba quien eras abajo, ni que tengan lógica los hechos de tu vida, ahí arriba, todo podía ser tal como quisieras, y nadie lo cuestionaría.
Esa, era la única regla de la Tierra de los Sueños. Entonces pude comprender lo que había vivido desde que llegué por casualidad a ese lugar, aunque reconozco que nunca me preocupó entender las incongruencias de las personas que ahí conocí, ni la de sus historias, como el que Susan un día era una destacada artista, al otro no tenia profesión, y al otro ni siquiera era Susan. Pero ¿a quien le preocupa entender esto en un
sueño?